Labios, ojos, uñas y herramientas no se compran con la misma lógica. Cada familia tiene su ritmo de rotación, su margen y su riesgo de quedarse en estantería. Esta guía ordena el pedido por categoría para que tu compra de cosméticos al por mayor salga equilibrada.
En mayorista casi nada se cotiza por unidad suelta. La referencia se pide por caja, por display de mostrador o por empaque interno, y de ahí sale el mínimo real de la línea. Antes de mirar tonos, confirma tres datos por referencia: unidades por caja, si puedes surtir tonos dentro de esa caja y si el exhibidor viene incluido o se pide aparte.
Ese último punto cambia el pedido: un display armado se coloca el día que llega; una caja de producto suelto necesita que alguien la monte y le ponga precio.
Es la categoría que más se prueba y la que más se repite. Gloss, labial líquido, barra cremosa, delineador y bálsamo con color conviven en el mismo mostrador y compiten entre sí: si traes cinco formatos, probablemente tres se coman las ventas de los otros dos.
La entrada razonable es elegir dos formatos con demanda clara —un gloss y un labial— y abrir cada uno en una franja corta de tonos: un nude, un rosa medio, un rojo. Con eso mides qué tono gira en tu clientela antes de ampliar la carta. Pregunta al proveedor de maquillaje si puede surtir tonos dentro del mínimo y si los tonos se reponen de forma estable entre pedidos, porque un rojo que desaparece del catálogo deja un hueco en el lineal.
En ojos el comprador compara antes de decidir: abre la paleta, mira la pigmentación, prueba el delineador en la mano. Por eso conviene un surtido ancho y poco profundo —varias propuestas, dos o tres piezas de cada una— en lugar de diez unidades del mismo producto.
Las paletas funcionan como pieza de escaparate y regalo; los delineadores y las sombras individuales como compra repetida. La máscara de pestañas es el caso aparte: tiene vida útil corta y no admite stock dormido, así que pide la fecha de producción de cada lote y compra en función de lo que realmente vendes en un ciclo, no de lo que te gustaría vender.
El esmalte ocupa poco espacio, se repone por color y tolera bien el almacenamiento, pero gira despacio. Lo que sostiene la categoría no es la cantidad de tonos sino la combinación: color, base, capa de acabado y, si tu clientela lo pide, línea de gel.
Aquí el error típico es abrir veinte tonos de golpe. Mejor empieza con diez a doce colores que cubran clásicos y temporada, y añade un par por ciclo. Pregunta además por la correspondencia entre lote y color: si cada reposición llega con una variación visible, dos frascos del mismo tono se ven como productos distintos.
Brochas, esponjas, rizadores, pinzas y neceseres tienen algo que ninguna otra categoría tiene: se compran junto a otra cosa. Nadie entra solo por una esponja, pero casi nadie sale solo con un labial si la esponja está a la vista y a buen precio.
El riesgo es la calidad percibida: una brocha que suelta pelo arruina la venta del producto que la acompaña. Pide muestra física antes de comprometer una caja y revisa el mango y la unión del penacho, donde se ve el nivel de fabricación.
Una distribución que funciona en tiendas pequeñas y medianas: la mitad del presupuesto en labios y ojos, las categorías de rotación; una cuarta parte en uñas, que aporta margen y color; y el resto en herramientas, que suben el ticket sin ocupar vitrina.
Ajusta según tu punto de venta: una tienda de barrio vive de reponer el tono que ya funciona, un salón necesita herramientas y acabado, y una tienda de regalo necesita sets con empaque presentable. Si vendes online, los formatos ligeros y resistentes al envío rinden mejor que el vidrio.
Ninguna de estas respuestas se adivina: se preguntan, se comparan entre dos o tres proveedores y se dejan por escrito en la cotización, junto con el plazo de producción y la forma de pago.
En LYSOVARA el catálogo está ordenado por categoría y formato, con las referencias visibles para armar la mezcla antes de escribir. MOQ, tonos disponibles y empaque se confirman por consulta.
Revisa el catálogo, elige las referencias que encajan con tu tienda y escríbenos por WhatsApp o email. Confirmamos MOQ, tonos disponibles y empaque antes de cualquier cotización.